* Nutrición *
¡Somos dependientes de la Bioquímica
inmersa en nuestra Nutrición diaria!

( Web actualizada el 29 mayo 2019 )


ÍNDICE de contenidos de esta página:
Pentagrama Orgánico /*/ Influencias entre Órganos, Minerales y Sabores /*/ Sal, estómago y corazón /*/ Dulce: qué es lo que engorda /*/ Picante, pulmones y piel /*/ Riñón y tensión cerebral /*/ Hígado, vinagre y tensión nerviosa /*/ Dieta diaria /*/ Concretando sobre: Carnes? Pescados? Legumbres? Verduras? Tubérculos? Cereales? Frutas? Frutos secos? Proteínas? Lípidos? Hidratos? Agua? Conservantes? ... Salado? Dulce? Picante? Ácido? Calcio? /*/


Así como no reacciona igual ante agentes externos la madera de Roble que la madera de Pino, por las mismas razones no afecta o influye de igual manera los diferentes Nutrientes en un Organismo o en otro, dependiendo de la constitución global del Organismo y de las reservas que tenga de factores químicos nutrientes en cada momento.

Nada puede ser generalizado sin riesgo de contener error más o menos importante. Cada alimento posee una peculiar o predominante característica, por los elementos químicos que lo constituyen, así como por el sabor que le es propio.

La siguiente imagen muestra el "Pentagrama Orgánico", que nos da a conocer cómo influencia la Bioquímica predominante de los Alimentos en las Vísceras. Nos posibilita conocer si afectan positiva o negativamente en ellas. Lo iremos viendo paso a paso.


La derecha (Pentagrama) contiene los Minerales más esenciales a tener en cuenta en nuestra Nutrición: Sodio (Na), Calcio (Ca), Azufre (S), Potasio (K) y Magnesio (Mg). Están ubicados entre los Órganos que requieren de ellos para sus funciones.

La izquierda (Modos de influencias recíprocas) nos informa que cada Sabor estimula a su Órgano asociado y al siguiente (flecha verde), pero debilita al anterior (flecha roja), y es Negativo para el "Sistema" opuesto. Ejemplo: Lo Salado beneficia al Corazón y al Estómago, pero daña al Hígado y también al sistema dérmico (la piel). Lo Picante beneficia al Pulmón y al Riñón, pero daña al Estómago y también al Sistema Reproductor.

Debo dejar expresado que si bien se asocia la Sal negativamente al Corazón, es sólo cuando la ingerimos en exceso, causa de taquicardias, pues lo potencia excesivamente, pero sin ella el corazón estaría desacompasado, como podemos ver en los casos de arritmias, donde falta alguna pulsación, causada por notable deficiencia de suministro de sodio.

Y si unimos a lo anterior cómo afecta a cada circunstancia cerebral (mental) cada una de las sustancias que tomamos a través de los alimentos, iremos comprobando que con la idea básica de nutrir nuestro Cuerpo, en el fondo estamos nutriendo las actitudes que nos caracterizan. De aquí surge el que "comemos según somos en nuestras tendencias anímicas". La siguiente imagen lo muestra (alimentos fritos o alimentos frescos):


¿Tiendo a ser depresivo? Pues invariablemente gustaré de alimentos "bien degradados" que justifiquen mi condición psíquica. No nos engañemos, ¡nutrimos nuestros modos de ser!

¿Necesito alimentar alguna pena, dolor o pesadumbre? ¡Seguro que sabré recurrir "inconscientemente" (el Inconsciente dirige esos procesos) a lo que me haga poder estar en tal condición anímica! Después culparé al Sistema de que algo o mucho hace mal; pero yo seguiré en mis treces degradatorias.

¡Por favor, reacciona! ¡Lo que te llama la atención de fuera de ti, es lo que clama dentro de ti que lo reconsideres!

Con esto anterior podemos comprender cómo según qué alimentos (por su bioquímica predominante) ingerimos y la forma de prepararlo, puede nuestra Mente ubicarse en tal diversidad de circunstancias que nos hagan considerar la trascendencia en nuestros estados anímicos según nos alimentamos. No podemos, pues, nutrirnos de cualquier manera, irresponsablemente, sin suministrarnos lo "necesario" según nuestra personalidad y sus acciones, para no tener que recurrir por otro lado a "nutrientes sintéticos" (medicinas y estimulantes) que terminen minando nuestra integridad física y mental.

Será muy fácil después, recurrir a estamentos de medicina o psiquiatría para que "nos arreglen". Pero ya lo sabemos, ellos tienen sus propios intereses financieros y van a hacerte adicto a lo que quieren sigas "consumiendo". Por favor, ¡asume tu responsabilidad!


Como punto final de introducción a la Nutrición
y antes de comenzar a detallar
sobre nutrientes y sus componentes,
una consideración sobre elementos
que tendemos a valorar
sin comprender por qué lo hacemos:

Los alimentos Grasos y los Proteínicos bajan los estados de tu Mente hacia vibraciones densas, pragmáticas, y el TABACO y los ACEITES inhiben la intervención de las áreas cerebrales de Conciencia. ¿Por cuál estás optando para no ser consciente de lo que vives y hacer tu vida más "llevadera"?
No te engañes. No son Drogas sólo los alucinógenos, sino aquello que nubla nuestra Conciencia:


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Retomemos el Pentagrama y las influencias entre Órganos, Minerales y Sabores, pero con una importante advertencia: Los mimerales de nutrientes son orgánicos (si no los degradamos en la forma de prepararlos); los de añadidos comerciales o medicamentosos son inorgánicos. Los primeros "nutren" (como la alfalfa para el cabello); los segundos "estimulan" (como el látigo para el caballo), tendentes a generar graves desequilibrios al no nutrir lo que estimulan.


Los 5 órganos claves del cuerpo son: Corazón, Estómago, Pulmón, Riñón e Hígado. Con estos órganos se asocian los demás elementos que integran nuestro ser físico, entre los que destacamos:

* C- Cerebro - Intestino Delgado - Órganos sexuales - Suprarrenales - Vasos sanguíneos - Tacto.
* E.- Páncreas - Bazo - Tejido conjuntivo (carne) - Garganta - Paladar.
* P.- Bronquios - Piel - Intestino Grueso - Timo - Olfato.
* R.- Vejiga Urinaria - Huesos - Cabellos - Sistema Linfático - Visión.
* H.- Vesícula - Fibras musculares y Sistema nervioso - Audición.

Dentro de cada grupo, como la energía no se puede dividir sin perder eficacia en las acciones, la estimulación de un grupo no conlleva precisamente la estimulación de todos los órganos, sistemas y funciones que lo integran, sino que dependerá del momento, aptitud y actitud concreta de cada individuo, aunque todos cubren una potenciación de sus facultades, así como igualmente no incidirán con la misma fuerza negativa o positiva en los elementos de los demás grupos, por la misma razón de posibilidades y circunstancias del individuo en particular.

Con cada uno de estos vértices se relacionan los minerales que se indican, siendo estos los elementos químicos que respectivamente precisan muy fundamentalmente los distintos órganos para desarrollar sus funciones específicas, ayudados, en segundo término pero también importante, del mineral del grupo precedente. Es decir, que el Estómago (E), por ejemplo, precisa de un buen aporte de Calcio para desarrollar su cometido digestivo, pero también de un mínimo de Sodio.

Otro grupo de factores importantes a tener en cuenta con el esquema que nos ocupa: Se trata de los sabores o elementos químicos que van a incidir estimulando o inhibiendo determinadas secreciones internas y que al mismo tiempo van a influir en el equilibrio químico general, ya que determinados factores químicos producirán un consumo o una eliminación de otros determinados minerales de los que estén en el torrente sanguíneo o en los órganos que conforman nuestro cuerpo.

Los "sabores" o sustancias químicas estimulantes sólo activan y fuerzan el trabajo, sin aportar el alimento mineral que precisan, con lo que pueden originar un agotamiento de dichos órganos y una merma en sus funciones, además del consiguiente perjuicio en todo aquello que influya por las ya citadas relaciones. Podemos incluir en esto los elementos químicos desnaturalizados que el hombre toma fundamentalmente en forma de medicamentos y aditivos de alimentos.

Estos "sabores" son los siguientes: Salado para "C", Dulce para "E", Picante para "P" , Amargo para "R" y Ácido o agrio para "H". Los exponentes principales a nivel de los elementos que podemos ingerir son, respectivamente, la sal sódica (sal común o de mesa), el azúcar, las especias y condimentos picantes, las infusiones amargas y el vinagre.

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Respecto de la Sal, ha de entenderse que debe ser la sal "marina" sin refinar y no la sal de "minas". Sobre aquella hay también que especificar que fácilmente podemos pecar de exceso de la misma en los alimentos, como ocurre especialmente en aquellos a los que no se les ha añadido la sal para ser cocinados, sino como aditivo especial, como es el caso de los frutos secos y golosinas saladas, aceitunas, mariscos, ensaladas, quesos y carnes curadas (jamón), etc.

Son primordialmente estas formas de tomar la sal las que producen los desequilibrios propios del exceso de sodio en el organismo. Téngase también muchísimo cuidado con los cubitos que se usan para dar sabor a las comidas, pues contienen mucha sal concentrada, aún mas perjudicial que la propia sal en estado normal, además de otros elementos de naturaleza "desconocida" que llevan también para incentivar su uso (su compra).

Sobre la Sal, otro asunto importante a considerar es que toda comida "guisada" (que vaya a tener hervor) debe tener su punto correcto de sal para que el estómago la acepte debidamente. Asunto diferente es lo que ya comenté de cuidar los añadidos posteriores, donde fácilmente podemos excedernos.

Cuando una persona se empeña en "no tomar sal", por la razón que sea, evitando todo alimento que pudiera contenerla, podría darse el caso de paralización de las funciones gástricas y del intestino delgado, que suele manifestarse con dolores intestinales que hagan pensar en riesgo de peritonitis, cuando en realidad son los gases que produce la no función intestinal, que se verá resuelta con la ingesta de sustancias saladas.

En personas propensas a deficiente función gástrica, que suele conocerse por digestiones muy lentas (ojo que he conocido a personas de potente función gástrica, que las enlentecía mucho por acompañar las comidas de cebolla cruda, en lugar de pan, sin saber el efecto negativo de lo "picante" en el estómago), si el índice de Sodio bajara demasiado, podrían darse "paradas funcionales gástricas", donde algunos de los síntomas son análogos a los de las lipotimias (tendencia a pérdida de la conciencia -intenso mareo-, sudor frío generalizado y necesidad de vomitar o de evacuar el vientre), cuando no simples dolores de cabeza por las sienes y que tienden a diagnosticarse como "migrañas". Estas personas deben cuidad no les falte a sus comidas el mínimo de sal.

Los excesos de Sal.- Las afecciones más importantes que puede motivar el exceso de sal sódica son el debilitamiento del sistema Respiratorio y de la piel, el deterioro de las funciones metabólicas del Hígado y el consiguiente perjuicio en la limpieza de la sangre y vasos sanguineos, aumento de la acidez estomacal (con riesgo de úlceras) y también la retención de líquidos en el estómago, el aumento de la frecuencia y del tono cardiaco, la obesidad por el aumento de la capacidad asimilativa del intestino delgado y disminución del metabolismo interno y de la capacidad de movimiento exterior, el ofuscamiento mental, la depresión y la excitabilidad sexual.

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Sobre lo Dulce ha de indicarse que no debemos considerar como "factor positivo de dulzor" los pasteles, ya que estos además de azúcar poseen muchísima cantidad de materia grasa, imprescindible en ese tipo de preparados culinarios, incidiendo ello más negativamente que el exceso de azúcar que pudieran llevar, además de que también llevan buena cantidad de sal para hacerlos apetitosos. Hay un MITO sobre el Azúcar, de que es un elemento Engordante, que proviene de la incorrecta asociación de la gordura que producen los Pasteles, que como ya dije, contienen mucha Grasa y Sal, que son los factores realmente promotores de los excesos de peso corporal. El Azúcar como tal no lo genera, y de ello puedo dar fe.

Los edulcorantes artificiales (sacarina, etc.) son negativos en muchos aspectos y especialmente porque veo absurdo la eliminación del azúcar que, tomado en medidas racionales, aporta estímulos positivos (optimismo, entusiasmo, dinámica, etc.). Existen otros hábitos que son realmente los culpables de los desarreglos metabólicos de la glucosa. El azúcar es estimulante de la necesaria fluidificación del sistema linfático, mientras que los edulcorantes artificiales actúan de forma contraria, densificándolo. La miel, a efectos de su incidencia por el sabor, es análoga al azúcar, pero hay que considerarla como un azúcar concentrada.

Lo dulce, al tiempo que estimula el apetito, produce evasión de la actitud mental y estimula al ejercicio físico, influencia ésta que puede resultar de efecto adelgazante para la persona en cuestión. En el caso de los niños en edad escolar, un exceso de dulzor y calcio (leche, por ejemplo) los hace distraídos de los estudios y sólo piensan en jugar y en actividades compartidas. Interviene en la eliminación de potasio, por lo que su exceso fomenta la propensión a las hemorragias (que pueden ser nasales, hemorroidales, etc.).

Al estimular al estómago pero no aportar calcio a éste, aumenta los riesgos de úlcera, al tiempo que descalcifica por la acción del estómago que fuerza el consumo de aquel (y que suele tirar del de los dientes, por su cercanía y al mismo tiempo integrados en el sistema digestivo); acción que unida a la eliminación de potasio incide negativamente en los huesos.

Tanto el calcio como el azúcar, al restar concentración mental, si bien pueden relajar una mente ofuscada o embotada, puede originar la incontinencia de orina, especialmente de noche, al favorecer por otra parte la eliminación de líquidos, lo cual no debe confundirse con la capacidad de filtración y depuración de la sangre por los riñones.

Por lo que al grupo de los Riñones afecta, produce también el azúcar un debilitamiento de la función visual del ojo a la hora de agudizar su cometido, si bien faculta la "visión extrasensorial" y la capacidad de evasión hacia la mente abstracta, razón por la que entiendo cada día aumenta más el número de diabéticos, por la necesidad de evadirse de su realidad y sumergirse en imaginaciones que le hagan más llevaderas sus circunstancias. Situación que se genera por un menor aporte de Calcio orgánico (imprescindible para la función pancreática), que aleja a la persona de tener "los pies en la tierra", o por un mayor uso de conservantes o sustancias ácidas (descalcificantes).

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Al grupo del Pulmón y de la Piel lo potencian los alimentos ricos en azufre, característicos por su sabor picante, siendo los más importantes el ajo y la cebolla. Pero a la hora de ingerir dicho mineral, es muy conveniente el evitar en los alimentos el sabor picante, por su incidencia tan negativa y a veces nefasta en los órganos de la digestión, especialmente la garganta, el estómago y el hígado, para lo cual deben consumirse cocinados, mas casi nunca crudos, y digo "casi" por no eliminar determinadas terapias en las que pudiera verse interesante su uso en caso de afecciones respiratorias importantes y en algunas de la piel.

Lo picante ataca fundamentalmente a la garganta y cuerdas bucales, bloquea y altera las funciones gástricas y, por lo tanto, la eficacia de la digestión de los alimentos, así como también las hepáticas, produciendo congestión de la vesícula, alterando así el estado anímico de la persona, haciéndolo propenso a la depresión. Al eliminar magnesio del organismo, puede sensibilizar al sistema nervioso, produciendo la sensación de tener los nervios "al desnudo", pudiendo ocasionar en los ojos una irritabilidad que dañe su capacidad visual, ya que este órgano funciona fundamentalmente por estímulos nerviosos, y de la capacidad de serenidad y control de estos depende en mucha medida la eficacia de su función. Por este mismo motivo y por el efecto volátil de las sustancias sulfurosas, puede producir, además de la excitabilidad óptica, una hipersensibilidad de la células nerviosas cerebrales y, por consiguiente, una predisposición al estrés y a la neurosis.

Lo dicho anteriormente sobre la incidencia de lo picante sobre el estómago, que puede llevar a la persona a un estado de inasimilación importante, análogo a cualquier forma de leucemia, tanto por la incapacidad asimilativa nutricional como de impedimento de que el hígado pueda completar la última fase de integración celular de los elementos nutrientes asimilados, puede también aplicarse al Páncreas, por lo que pueden pensar los diabéticos el mal que se hacen con la ingestión y uso de tales elementos.

Muchos tratamientos medicinales contra enfermedades respiratorias causan trastornos importantes como los descritos anteriormente, ya que son elementos químicos que tratan de potenciar al grupo "P". Téngase pues muy en cuenta esos tratamientos a los que tan fácilmente accedemos y que algunos médicos no dudan en aplicar incluso en edades infantiles y que a veces tenemos la osadía e inconciencia de denominar orgullosamente como "tratamientos de caballo", pero capaces de inducir a estados de leucemia.

Lo mencionado para los picantes en su aspecto negativo es aplicable íntegramente al alcohol, dependiendo del grado de éste que contenga la bebida, lo que incidirá más o menos negativamente sobre el organismo; pero ninguna bebida que contenga alcohol se verá eximida de esta responsabilidad, aun tratándose de la cerveza, pues aunque sus efectos no se detecten claramente, no quiere ello decir que no se produzcan. No obstante, en el uso del alcohol interviene una circunstancia en extremo negativa por su efecto de anulación (en diferente grado, según la bebida usada y la condición fisiológica de la persona) de la conciencia, que modifica la capacidad de control moral de la persona.

También nos harán perder el paladar y, si abusamos de ellos, se atrofiará también nuestro olfato. No obstante, nada mejor podremos hacer por unos riñones enfermos que proporcionarles un buen caldo de abundante cebolla hervida; así como también resultará un remedio "milagroso" la ingestión de ajo crudo para un caso de tuberculosis pulmonar, así como también para el caso de putrefacciones y parásitos intestinales.

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El grupo del Riñón se ve potenciado por los alimentos ricos en Potasio, siendo el alimento más idóneo la patata (no frita). También es muy rico en potasio el plátano, pero por igual motivo puede afectar negativamente sobre el intestino Grueso favoreciendo el estreñimiento y también debilitando el Sistema Respiratorio, produciendo mucosidades. Por igual motivo incide sobre las suprarrenales, que, si bien, colabora en controlar estados de tensión y agresividad, cuando aquellas glándulas son poco activas, como en el caso de los niños pequenos, producen muchas dislocaciones funcionales orgánicas, fundamentalmente en el sistema respiratorio, el intestinal y la actividad física. Con una alimentación muy rica en potasio y deficitaria en azufre podemos acarrearnos trastornos dérmicos, lo mismo que respiratorios e infecciosos.

Así como los riñones son las vísceras donde se asienta la capacidad de esfuerzos de la persona, encontraremos su fortalecimiento precisamente en los alimentos ricos en potasio (féculas y leguminosas especialmente), los considerados típicamente como energéticos y que abastecen las necesidades musculares.

El zumo de patata cruda recién licuada, o molida con agua y colada, ayuda enormemente a bajar el ritmo y tensión cardiaca en caso de crisis aguda, pero tomado inapropiadamente, influye en la deficiencia de tono cardiaco y cerebral, claro está que sin llegar a la situación crítica a que nos somete el potasio medicinal inorgánico. El exceso de sodio nos da personas calurosas y sofocadas; el exceso de potasio da personas frioleras, especialmente en las extremidades, ya que el impulso del corazón no es suficiente para permitir el necesario riego sanguíneo periférico, factor éste responsable del calor corporal externo.

Uno de los "alimenos" más nocivos para la función renal son los quesos curados (a partir de que hayan perdido un mínimo de blandura), pues así como la leche, por su contenido en Suero, nos induce a la diuresis, los quesos curados, que han logrado esta condición por la pérdida del Suero, pueden inducir a astringencias urinarias importantes, y también a astringencias intestinales (estreñimiento). El gran tamaño o densidad de sus moléculas proteínicas y grasas son importantes agentes de cálculos renales. No por ser proveniente de la Leche tiene por qué abastecernos de Calcio, pues éste, en el proceso de secado, se ha deteriorado en su forma orgánica.

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Respecto al grupo del Higado, habremos de advertir en primer lugar el papel tan negativo que el vinagre efectúa en él, ya que si bien es un elemento estimulante (por su acidez), el propio organismo tenderá a neutralizarlo con el magnesio, potasio y calcio que contenga, resultando así ser el vinagre el mayor desmineralizante orgánico, pudiendo llegar a producir agotamiento hepático, esterilidad y trastornos (inclusive dolores) menstruales, pérdidas de memoria, agarrotamiento muscular y fragilidad de sus fibras; todo ello especialmente por la falta de magnesio a que nos somete; por su gran incidencia en la eliminación de potasio, incide en la aparición de hemorragias, sobre todo las internas (sean pulmonares, genitales, etc) y muy especialmente en el deterioro de los riñones y sus funciones, siendo ésta la sustancia más negativa que puede tomar un enfermo renal, sea de la condición que sea. También en esto incide el uso del magnesio que no sea el contenido en los alimentos, incluso el que se expende en las tiendas de régimen.

El vinagre es un gran descalcificante, aún mayor que el azúcar, no en vano se usa para descalcificar electrodomésticos y tuberías; su efecto no es tan externo como ocurre con el azúcar, por lo cual no se le ha dado la importancia que tiene. Suele ser tomado por personas que por su constitución están faltos de energía y coraje, pero la energía que les aporta es totalmente falsa y no produce en ellos más que un más fuerte y persistente desequilibrio energético, que le harán, tanto en el plano físico como en el de relaciones humanas, dependientes de energías externas, es decir, ajenas a ella misma.

Pero aún produce un importante perjuicio, y éste es en el sistema nervioso, ya que se neutralizan, y por lo tanto elimina del cuerpo, los minerales fundamentales para el control de aquel, el Mg, K y Ca, por lo que no solamente nos inducirá el estrés, sino también al descontrol nervioso e incluso a la agresividad, al intervenir fuertemente en las glándulas suprarrenales y estimular la secreción de adrenalina en la sangre.

Todo lo dicho sobre el vinagre es aplicable a los llamados "conservantes", y aunque en menor medida, por supuesto, a las demás sustancias y alimentos ácidos, como, las frutas cítricas (limón y naranja especialmente) y demás frutas ácidas (que pueden ser hasta las de sabor dulce pero cogidas antes de madurar, e incluso las que nada más madurar, su jugo se torna como en vinagre, como las brevas, y también podría ocurrirle a la sandía), claro que la diferencia estará en el grado de acidez de cada una de ellas, siendo la de efectos muy similares al vinagre el limón, con la especial diferencia de que aporta algunas otras sustancias nutritivas, pero de cuyo valor casi debe despreciarse en vista de lo negativo que puede producir en ciertos problemas orgánicos, debiéndose relegar su uso como simple condimento y en contadísimos casos de terapia circulatoria y hepática.

Debe tenerse en cuenta que he hablado de las Naranjas refiriéndome a personas que puedan estar sensibilizadas a los efectos de lo ácido, pues si no fuere así, son buenas estimuladoras hepáticas cuando precisamos estimular nuestro ánimo, procurando no abusar de cantidad en sus zumos. Con el Limón hay que tener más cuidado en todos los casos; nos estimula, pero ojo a lo que pueda estar originándonos por otro lado.

Las necesidades ácidas deben buscarse en frutas suavemente ácidas y, especialmente, en los tomates (no fritos) ya que resultan ser excelentes estimuladores biliares que favorecen la digestión de las grasas, de las que se hace uso excesivo en la alimentación ordinaria humana, quizás por aquello de que en los planos psíquicos aquellas nos aíslan de las influencias externas (lo graso y aceites), aunque tanto de las energías negativas como de las positivas.

La vitamina "C" entra también en esta calificación, que aunque puede ser muy oportuna en afecciones hepática y respiratorias, en persona nerviosa o con dolores musculares y/o articulares, tiende a agravárselos (atiranta sus fibras y las sensibiliza).

Ojo con los que padecen artrosis y dolores articulares si aún desean seguir con el uso del vinagre o cítricos, pues nunca se les acabará ni disminuirá su problema, a no ser que decidan dejarlos y abastecerse de magnesio y potasio (orgánicos). Observen también que los dolores de las piernas varicosas van disminuyendo al eliminarse de la alimentación esas sustancias, sobre todo aquellos que gustan del gazpacho con vinagre.

Los alimentos ricos en Magnesio son aquellos previstos para dar vida: las semillas; no por otro motivo se le llama el mineral de la procreación. Son estas semillas las leguminosas y los cereales integrales provistos del germen, donde se alberga fundamentalmente este mineral. Por su condición de estado más natural, son los guisantes del tiempo los que más rapidamente nos proveen de aquel (menos cuando los sometemos a temperaturas elevadas como en los rehogados y frituras). Dentro de las plantas medicinales, la Manzanilla nos ofrece también una fuente rica de dicho elemento, por lo que resulta tan positiva en los trastornos hepáticos y del sistema nervioso.

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De todos los puntos tratados sobre los diversos Minerales y algunos Alimentos, quienes busquen superar cualquier circunstancia anómala en su Cuerpo o en su Mente, deben considerar una nutrición basada esencialmente en Leguminosas para el medio día (contienen minerales alcalinos, hidratos de carbono y suficiente proteína), y Verduras con alguna fécula para la cena. En las mañanas, una combinación de Frutas y/o frutos secos, aportará suficiente estímulo y energía para emprender el día.

Cuidando el no ingerir elementos "tensionales cerebrales" como los azufrados, "tensionales musculares" como los ácidos, "depresivos y egocéntricos" como los salados,... no tendremos que recurrir a compensarlos con "drogas" de diversa índole, manteniéndonos en el debido control de nuestra estado anímico y con encauzamiento de nuestra Conciencia hacia lo que consideremos valioso para nuestra vida individual y colectiva.

Y recordemos que... no hay sustancia o alimento bueno para todo el organismo, es decir, sin contraindicación alguna, ni siquiera el agua, que puede dispersarnos considerablemente en alguna función corporal o cerebral (y digo esto siendo consciente del boom tan extendido de deberse ingerir al menos 2 litros de agua al día, que muestra en sus promotores un alto interés en disociar la voluntad humana), por lo que todo ha de analizarse en el terreno de los alimentos como haríamos en el plano de las relaciones humanas, tanto social como familiar y espiritual, ya que "todo afecta a todo".

La naturaleza de cada individuo puede ser tan diferente a la de otro que, lo que a uno lo sana, al otro lo puede enfermar notoriamente. El dicho de "tomar de todo pero moderadamente" es fruto de la ignorancia sobre el efecto de los alimentos y la capacidad de definir la condición orgánica de cada individuo, que muy bien suele salir de expresiones "profesionales" médicas.

No obstante lo dicho, tampoco dejad a un lado el concepto de que cada cual es lo que come, pero... comerá según sea su condición psico-física (en la que reinará su actitud de vida). Por tanto, que todo lo expuesto no sirva para complicar la mente de aquellos que no estén dispuestos a rectificar errores nutricionales y del comportamiento, sino como aporte informativo a aquellos que desean dar más de sí mismos en esta vida actual, a fin de dar mayor grandeza a su alma y libertad a su espíritu. Que así sea.


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* Diversas Concreciones prácticas *

Carnes? Pescados? Legumbres? Verduras? Tubérculos? Cereales? Frutas? Frutos secos? Proteínas? Lípidos? Hidratos? Agua? Conservantes? ... Salado? Dulce? Picante? Ácido? Calcio?

Carnes.- Pocos minerales, mucha proteína y muchos residuos orgánicos (que tienden a desprenderse en el hervor e irse a sus caldos). Si son de crianza moderna a base de hormonas,... dislocarán tu personalidad.

Pescados.- Si precisas de tomarlos "fritos", tu vesícula se verá afectada y mermarás su aporte nutritivo.

Legumbres.- El mejor alimento humano por su riqueza en minerales alcalinos, hidrato de carbono y cantidad y cualidad proteínica. Garbanzos, Habas, Guisantes, Chícharos (frijoles, alubias, habichuela,...), Lentejas,... Alimento batante completo y de tolerable digestión si se ablanda convenientemente (se distribuye como grano desecado).
Tras las anteriores alabanzas, debo informar que hay una legumbre, la Soja, impulsada por la industria americana contra la leche y como maravilla nutritiva, de la que han llegado a conocerse efectos nocivos para la salud (quien suscribe esto lo ha confirmado en sí mismo) y cuya compaña publicitaria ha hecho estragos en criterios nutricionales tradicionales positivos. No es, pues, recomendable su uso.

Verduras.- Las de color Verde, muy ricas en Calcio. Cuando sufren hervor, muchos de sus minerales pasan al caldo; no lo desperdicies. En sofritos y rehogados las degradarás y perjudicarán el tránsito intestinal. Importante acompañen (no pasadas por la sartén) a cualquier otro tipo de alimento, por su aporte mineral alcalino. Preparadas al Vapor mantienen mejor sus aportes.

Tubérculos.- Patatas, Batatas, Zanahoria, Remolacha,... Son muy energéticas y requieren de sólo alguna verdura que la acompañe, especialmente la patata. Ésta aporta mucho Potasio, situado especialmente mismo bajo la pie, de color blanquecino o rosado, por lo que si es muy mondada se lo eliminaremos. Preparadas en sartén se degradan y el aceite que logra tan alta temperatura resulta nocivo al hígado, pudiendo incluso dar lugar a pesadillas nocturnas en niños. Cualquiera de ellas preparada al vapor, puede resolver una cena, nutritiva y relajante.

Cereales.- Requieren suficiente ensalivación. Si no es así, son fácil fuente de mucosidades. Cualquier añadido ácido (vinagre, limón,...) los endurece en su posibilidad digestiva (quedan "más sueltos", pero menos útiles). La "cascarilla" que le añaden a los panes no los hace "integrales", sino con más fibra (sin más aporte nutricional). Para ser bien digeridos, todos y sus harinas, precisan de ser hervidas convenientemente; de otra forma son fuente de mucosidad. En "copos" no ha sufrido el oportuno hervor; son un engaño comercial.

Frutas.- No oportunas para tomar con otros alimentos. Interesantes como Macedonias (varias de ellas picadas). Las de sabor ácido, tomadas de noche, pudieran dificultar el sueño. Las "desecadas" deben dejarse horas en remojo (agua) para que recuperen su condición digestiva y no dificulten la función urinaria. Las que se tratan con azufre, las uvas, pueden no ser convenientes para personas con tensión cerebral. La Sandía puede llegar a un estado en que fácilmente se avinagre una vez ingerida; y otro tanto puede pasar con las Brevas. El Melón pudiera no ser muy digestivo.

Frutos secos.- Almendras, Nueces, Piñones, Pistachos, Avellanas, Pipas... Alimentos muy ricos en Proteínas, pero que por tal cualidad deben ser tomados moderadamente y en tiempo oportuno. Los de venta "fritos" no son recomendables, ni los "con sal". Sí los "crudos" sin sal. Deben usarse en las mañanas.
Es importante expresar que los Cacahuetes no son frutos secos, sino híbrido entre tubérculo y legumbre, excesivamente ricos en Grasas. Sólo recomendable para trabajos físicos duros y si se digiere bien la grasa y la proteína.

Proteinas.- Son de digestión estomacal (gástrica). Estómagos de deficiente fuerza digestiva (lentos) deben evitarlas, pues lo no digerido convenientemente va dando lugar a ácido úrico, que entre otros efectos sobrecargará el entramado celular de urea, y dañará las articulaciones con el padecimiento del conocido Reuma (que la medicina aún desconoce la razón de su aparición). Por las noches es cuando peor se digieren, así que es cuando más deben evitarse.
Estimula la competitividad. Alimento buscado por la persona competitiva. A más proteína nutricional física, mayor centramiento en lo material y menos en lo consciencial.
Y hablando de proteínas, un alimeno que la tiene en exceso es el queso curado, pero en tal condición que resulta nada fácil de digerir, e incluso de eliminar sus improcedencias. ¡Cuidaros de él, por muy bien "calificado" que esté socialmente como alimento! ¡Es un verdadero desastre culinario!

Lípidos (grasas).- Elemento nutritivo que ha pasado a ser "indispensable" en esta sociedad necesitada de nubladores de la Conciencia y de que todo nos llegue con más... suavidad para poder ser soportado. El desarrollo de la Consciencia requiere de Luz, de abordar con claridad cuanto haya que ser clarificado para poder conducirlo debidamente. Todo factor graso tiene como función bajar en nivel de conciencia para que no veamos más allá de... lo que aceptamos sin complicar nuestra existencia. Hace el efecto de una loza que se pone sobre la conciencia para que baje de vibración y no nos plantee lo que nos costaría afrontar, y en definitiva nos baja el nivel de nuestra capacidad de visión de la realidad que, por otro lado, quisiéramos abordar.

Hidratos de Carbono.- Son de digestión salival. Contrarios a la acidez gástrica, por lo cual, si somos muy "gástricos", apenas ensalivaremos, tragando enseguida lo que ingiramos (por inercia natural). Y por la misma razón, no será nuestro alimento oportuno, especialmente el proveniente de cereales (y sus harinas). En personas "no gástricas" resulta ser un buen acompañante de verduras y hortalizas como plato de medio día.
Estimula la colaboración. Contrario a lo proteínico, nos hace más solidarios.
El bulo de las alergias al gluten y a tantas cosas, no están fundamentadas más que en demasiado residuo orgánico deambulando por el torrente sanguíneo y linfático que no tiene modo de salir más que a base de esas reacciones que antes llamábamos... sarampión, varicela,... y que con tanta vacuna, medicaciones ante cualquier síntoma y tanto alimento basura, no hay forma de eliminar, y cada vez se extiende a más factores que intentan removerlos para "sacarlos". Esto puedo confirmarse fácilmente mediante la Iridología, que muestra la realidad orgánica interna.

Agua.- Es cierto que somos un gran porcentaje de agua, pero no es nuestro sustento ni el medio en que nos desenvolvemos. Éste es principalmente el Aire, que es donde se encuentra el elemento clave para el desarrollo de la Consciencia, el Nitrógeno, carente en atmósferas viciadas y caldeadas. A más espacio celular inundado de agua, menor cabida de aire. A más intensidad habitual respiratoria "nasal", menos necesidad de beber e incluso de comer. Cuando sentimos necesidad de beber o de comer, algo emocional está tratando de reinar en nuestra estado interno. De ahí la tendencia a tomar algo, líquido o sólido, con tanta frecuencia. Una mente clara y consciente, sólo necesita estar aplicada a lo que haya menester, sin aliviadores que mermen su capacidad para resolver los momentos de cada situación, del aquí y ahora, en los que estará aplicada.
¿Dos litros al menos de agua al día? Juzgar vosotros mismos a raíz de lo expuesto, y de cada circunstancia personal desde la que cada momento se considere.

Conservantes.- Es oportuno conocer que el añadido de "conservante" (sustancias ácidas) que muchas comidas precocinadas tienen, causan la eliminación de los minerales alcalinos que pudieran contener, así como alteración de otros componentes. Por tal motivo, esos alimentos estarán muy reducidos en sus factores nutricionales reales y tenderán a hacer el efecto de estimulantes (ya comentado más arriba) y no de nutrientes. Además, neutralizarán otros minerales del organismo (calcio, etc.) necesarios para funciones importantes, como la del páncreas, y especialmente en los diabéticos, cuando no el magnesio también en mujeres embarazadas. Es el caso de legumbres embasadas, etc. Lo barato en esfuerzos tiende a resultar caro en salud.

Salado.- Estimula la digestión gástrica y el tono cardiaco. Nos lleva a ser más parados y egocéntricos.

Dulce.- Induce a la dinámica, el optimismo, la extroversión y el entusiasmo. Potencia la imaginación.

Picante.- Estimula la actividad física competitiva. Nos hace más confrontadores. Puede alterar el control cerebral.

Ácido.- Estimula a ponernos en marcha. Tiende a tensar la fibra nerviosa. Puede inducir a la inquietud, intranquilidad o nerviosismo.

Calcio (orgánico).- Nos pone los pies en la tierra.
 

Angel Baña (28 mayo 2019)
 


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